28/04/2022. Isabel Domínguez Munáiz ha sido proclamada campeona del mundo de pádel junto a la también gallega Paula Hermida, en la final del Mundial de Veteranos de pádel, que se celebró a finales de marzo en Las Vegas (Estados Unidos). Esta pontevedresa afincada en Ferrol, donde tiene su escuela de pádel Centro de Pádel San Mateo (Narón), revalidó con la selección española el título que ya había conseguido en 2018.

El pádel es un deporte que empieza a repuntar, aunque sigue siendo minoritario, pero lo están haciendo crecer. Isabel juega el tenis y al pádel desde hace más de 15 años y reconoce que el trabajo diario que le han inculcado desde pequeña le ha servido de mucho, y es que procede de una gran familia numerosa, de catorce hermanos.

Queríamos contar su historia así que le hemos hecho unas preguntas que muy amablemente nos ha contestado:

 

Hola María Isabel, en primer lugar, enhorabuena por este campeonato mundial.

 

P: ¿Venir de una familia tan numerosa ha influido en tu carrera?

R: Soy la novena de catorce hermanos, así que tengo muchos hermanos mayores que me han enseñado, han dado ejemplo, han ido abriendo puertas, y parece que el camino es más llevadero de este modo. Siempre hay alguien en la familia que te pueda ayudar en un momento dado (en casi todos los aspectos).

 

P: ¿Cómo llevas la conciliación familiar/amigos con la competición de alto nivel?

R: En mi caso se lleva muy muy bien porque toda mi familia es deportista, y le damos bastante importancia al deporte. Nos gusta, nos divierte, nos ayuda, y algunos de nosotros lo hemos convertido en nuestra profesión, qué afortunados somos!! Respecto a mis amigos, la conciliación también es buena porque al final gran parte de mis amigos son del mundo del deporte, es a lo que dedico más tiempo de mi vida, por lo que es inevitable…

 

P: ¿Has tenido que renunciar a algo para llegar aquí?

R: Si, he renunciado a cosas, lógicamente, pero hoy por hoy no lo cambiaría. Tal vez podría irme de vacaciones en verano en vez de irme de torneos, tal vez podría dormir más o salir de fiesta los fines de semana en vez de ir a entrenar. Tal vez podría tener más tiempo para estar con mis amigos o con mi familia en determinados momentos señalados, pero los éxitos se consiguen con sacrificio, y además, de este modo se disfrutan el doble!

 

P: ¿Crees que es compatible formar una familia con competición a nivel profesional?

R: Creo que es compatible, pero también creo que es complicado, supone mucho esfuerzo y compromiso por parte de los dos miembros de la pareja.

 

P: ¿Crees que lo tienen más fácil los hombres?

R: Desde luego que sí, pero me gustaría que eso cambiase… Para empezar las mujeres son las que engendran los hijos y eso no se va a cambiar nunca, por lo que ya es mínimo un año de competición/entrenamientos perdidos. Pero fuera de eso, parece que todavía el peso sobre el cuidado de los hijos recae más en las mujeres que en los hombres. Deberían repartirse más este roll. Las mujeres tienen también derecho a entrenar, a cuidarse, a tener sus momentos de ocio… y además es necesario!!

 

P: Has dejado la competición y ahora te dedicas en exclusiva a entrenar a niños y niñas en tu escuela de Narón. En tu opinión, ¿Los padres y madres llevan a sus hijos e hijas a la escuela a enseñarles y a practicar un deporte o con intención de hacer de ellos futuros profesionales?

R: En general los padres llevan a los niños para hacer deporte, y eso es una suerte porque es lo que debe de ser! El deporte es salud física y mental. Hay casos en los que llevan a sus hijos para que estén entretenidos una hora y poder hacer recados…(pocos casos). Y también hay algunos que después de un tiempo de entrenamientos, creen que sus hijos van a ser profesionales y unos fenómenos. Hay que dejar que cada niño evolucione a su ritmo, si quieren ser profesionales y tienen aptitudes y actitudes está genial y hay que darle todas las facilidades que estén en sus manos, pero no hay que obsesionarse y presionarles. Es triste ver que jóvenes de 15, 16 años dejan de entrenar y hacer deporte por la presión de los padres.

 

P: En relación a lo anterior ¿Crees que al cambiar el tamaño de las familias y tener menos hijos, ahora les exigimos mucho más? ¿Qué consejo darías a esos padres y madres que quieren convertir a sus hijos/as en estrellas del deporte sino tienen las capacidades suficientes?

R: Es posible que sí que tenga que ver con el tamaño de las familias, pero desde luego el consejo para los padres (disculpad la intromisión porque yo no soy madre…), es que intenten buscar aquel aspecto en dónde su hijo puede desenvolverse mejor o incluso destacar. Ya sea un deporte, teatro, pintura, idiomas, escritura, espectáculo, estudio…. tal vez más adelante le sirva para ganarse la vida, y seguro que para ser feliz.

 

P: ¿Consideras este deporte beneficioso para practicar en familia?

R: El pádel en familia es muy entretenido. Conozco muchos casos de familias que pasan momentos muy positivos haciendo deporte y compartiendo esta sana afición. Es un deporte relativamente sencillo, por lo que con un poco de entrenamiento, tanto padres como hijos podrán disfrutar de un partido en familia para todas las edades.

 

P: En tu opinión, ¿qué es lo mejor de haberse criado en un familia tan numerosa?

R: Lo mejor de una familia numerosa son los valores que me han inculcado desde pequeña: Compañerismo, colaboración, generosidad, trabajo en equipo, saber valorar lo que tenemos, afán de superación, humildad, paciencia…

 

P: ¿Y lo peor?

R: Lo peor, heredar los vestidos iguales de mis hermanas mayores. Un año usaba el vestido de María del Mar, y al año siguiente tenía otro vestido exactamente igual heredado de mi hermana mayor María Consuelo…

Los bocadillos casi siempre eran de queso, solo los fines de semana había chorizo, salchichón y jamón, no duraba mucho… (bueno, el salchichón igual llegaba al miércoles porque no nos gustaba tanto) jajaja.

Creo que son cosas bastante llevaderas, por lo que el balance es absolutamente positivo!!!

 

Muchas gracias y enhorabuena de nuevo!!!

 

Foto de familia de la selección española de pádel