El nuevo año traerá como novedad a algunos hogares la aplicación del llamado bono térmico, una ayuda del Gobierno a ciertos colectivos para los gastos de calefacción. Este bono térmico está concebido como ayuda social complementaria al bono social de la luz, por lo que afectará a los mismos usuarios, consumidores vulnerables, entre los cuales están las familias numerosas.

Así, el bono térmico se aplicará de oficio, de manera que todos aquellos que estén acogidos al bono social eléctrico a fecha de 31 de diciembre percibirán automáticamente en el primer trimestre del 2019 la ayuda económica para gastos de calefacción.  Ésta se hará en un pago único anual, abonado mediante transferencia bancaria, y su cuantía oscilará entre los 25 € y los 130 €, siendo compatible con otro tipo de ayudas que otorguen las Administraciones Publicas para cubrir gastos energéticos.

Entre 25 y 130 euros

La cantidad exacta que percibirá cada hogar variará en función de la zona climática donde esté situada la vivienda, si es más o menos fría, y el grado de vulnerabilidad de la familia. Si se trata de un consumidor “vulnerable severo” la ayuda se incrementará un 60%. También influirá la disponibilidad presupuestaria fijada en los Presupuestos Generales del Estado y el volumen de consumidores acogidos al bono térmico. El bono térmico irá con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, que reservará una partida para cubrir los costes, a diferencia del bono eléctrico, que es sufragado por las comercializadoras eléctricas.

Para la tramitación de la ayuda, antes del 15 de enero las compañías eléctricas trasladarán al Ministerio de Transición Ecológica, encargado en este primer año (después lo harán las Comunidades Autónomas), la lista de beneficiarios acogidos al bono eléctrico a fecha 31 de diciembre, así como la de aquellos que hayan presentado la solicitud al bono eléctrico antes de ese día y estén pendientes de resolver. El Ministerio informará a todos ellos como potenciales beneficiarios de la nueva ayuda de calefacción y les dará un plazo de 10 días desde la recepción de la comunicación por si quisieran renunciar al cobro de la ayuda. En caso de no renunciar, recibirán el abono en el primer trimestre del año.

Fuente: FEFN